martes, 31 de julio de 2012

IMPUESTO A LAS TRANSACCIONES FINANCIERAS


Ver vídeo explicativo pinchando en la imagen de arriba

Desde hace ya algún tiempo, la Confederación Sindical de CCOO participa, junto con otras organizaciones sindicales y sociales, en la campaña para demandar un impuesto a las transacciones financieras (ITF, también llamada tasa Tobin) con el fin de reducir las actividades financieras especulativas y recabar ingresos que ayuden a combatir los recortes de gastos sociales, financiar la lucha contra la pobreza y ayudar a la reducción del cambio climático.

Dicha reivindicación ha sido la razón de ser de una organización social muy conocida como es ATTAC (Asociación por la tasación de las transacciones financieras y por la ayuda a los ciudadanos).

En un momento donde este objetivo parece que cuenta con más apoyos en la Unión Europea, conviene mantener los esfuerzos para reactivar esta campaña instando a los distintos gobiernos, a las fuerzas políticas y sociales y a la ciudadanía en general a que manifiesten su apoyo a un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) y al cierre de los Paraísos Fiscales.

Este impuesto entendemos que ha de afectar a la totalidad de los mercados financieros sujetos a movimientos especulativos y ha de ser lo suficientemente alto como para acabar con la especulación financiera.

La extensión geográfica de dicha medida hasta que no haya un consenso mundial debe de plantearse y adoptarse en la Unión Europea, pero el Gobierno español también puede plantear medidas unilaterales para re-distribuir la riqueza de forma justa.

Sin embargo, no hay que ignorar los argumentos de los que están en contra de esta medida, sobre todo, si no se implanta a nivel mundial (ver artículo al respecto pinchando aquí).


NOTAS ACLARATORIAS SOBRE EL ITF:

¿Qué es el Impuesto a las transacciones financieras (ITF)? Se trata de un impuesto. Es el nombre actual para denominar a la Tasa Tobin propuesta por Attac desde su fundación; ambos tienen el mismo contenido. Reivindica el papel de los impuestos en la búsqueda de la justicia económica, tanto en su función redistributiva como reguladora de la actividad económica.
Se aplica a las transacciones. Esto quiere decir que grava a las operaciones de compra y venta.
Se dirige exclusivamente a las transacciones financieras, nacionales y extranjeras; aquellas que suponen la compra-venta de activos financieros. Debe ser global porque los movimientos de capitales son globales.
¿Qué no es el Impuesto a las transacciones financieras (ITF)? No es un impuesto a las inversiones financieras; no grava por tanto al patrimonio invertido en activos financieros.
No es un impuesto a los beneficios financieros; no grava los rendimientos del capital financiero.
No es una tasa cobrada a los bancos; se trata de un impuesto a los instrumentos financieros, no a las instituciones financieras.
¿Qué transacciones quedan fuera del Impuesto a las transacciones financieras (ITF)? Se trata de un tema a discutir; en todo caso hay propuestas argumentadas como:
El ITF no incluye las transacciones financieras en las que participen familias y empresas; se limita a las transacciones entre instituciones financieras.
Se excluyen las operaciones de contado, para no distorsionar la economía real.
Se excluyen los préstamos interbancarios que dotan de liquidez al sistema en su conjunto y que suponen enormes movimientos de dinero por razones coyunturales de desequilibrios bancarios.
Se excluyen las operaciones entre bancos centrales que se llevan a cabo en función de las respectivas políticas monetarias de los diferentes países.
¿Por qué es imprescindible un Impuesto a las transacciones financieras (ITF)? La globalización financiera sin control ha supuesto el estallido de una crisis financiera de gravísimas consecuencias para la población mundial. El incontrolado movimiento de capitales a nivel mundial ha permitido el crecimiento exponencial del volumen de transacciones financieras a corto plazo, que han favorecido la especulación financiera, provocando una gran inestabilidad en un sector clave para la economía. La desregulación de las finanzas ha posibilitado la creación de instrumentos financieros sólo útiles para la especulación y no para favorecer la actividad productiva. Las transacciones financieras eran 15 veces el valor del PIB mundial en 1990 y de 70 veces en 2007. Menos del 10% del movimiento de divisas es para cerrar acuerdos comerciales o para canalizar transferencias de capitales destinadas a las inversiones productivas.
La globalización financiera descontrolada y la crisis que ha provocado han agravado las enormes desigualdades en todo el mundo. El ITF es una manera más, y muy importante, de recaudar ingresos aportados por las finanzas, reequilibrando la actual presión fiscal que pesa de manera creciente sobre los trabajadores y consumidores.
¿Cuáles son los objetivos del Impuesto a las Transacciones financieras(ITF)?
  • Reducir las transacciones a corto plazo, castigando con dureza las transacciones financieras más frecuentes y reiteradas, cuya estrategia es puramente especulativa.
  • Ralentizar la velocidad de las transacciones financieras, alineándolas en mayor medida con la economía productiva, para que las finanzas estén al servicio de las necesidades humanas y no al revés.
  • Reducir la desestabilización causada por la especulación sobre los activos financieros (acciones, bonos, derivados, etc). Rebajando la volatilidad de los precios se contribuye a estabilizar la economía.
  • Recaudar fondos públicos, gravando operaciones realizadas por el sector financiero que no contribuye como les correspondería en términos de tributación.

¿Qué tipo impositivo se aplicaría? Se aplicaría un tipo impositivo muy pequeño (por ej: 0,3%) a las transacciones financieras, que sería pagado mitad por el comprador y mitad por el vendedor (cada uno pagaría por ej: el 0,015%). Si se aplicara un tipo del 0,05% a nivel mundial significaría más del 1,2% del PIB mundial (más de 400.000 millones de euros).
Aunque parezca increíble, un tipo tan bajo tendría un efecto demoledor sobre la especulación, que se caracteriza por realizar muchas operaciones en un cortísimo período de tiempo; cada vez que lo hicieran deberían pagar el impuesto (quien realice 100 operaciones en poco tiempo pagaría el 1,5%; la mitad del 3%)
Este tipo impositivo podría estar sujeto a revisión trianual y podría, también, subir excepcionalmente para neutralizar ataques especulativos a monedas.
La introducción del ITF no generará prácticamente ningún coste administrativo, técnico o económico gracias a la informatización de las transacciones financieras.
¿Quién recauda el Impuesto? Las transacciones financieras que serían sometidas al impuesto se realizan a través de pocos carriles: con sólo introducir el impuesto en Alemania y Reino Unido se alcanzaría a más del 90% de todas las operaciones europeas.
Las transacciones en mercados derivados constituyen casi el 50% de las transacciones financieras en Europa.
En 2007 el sector financiero de EEUU acumulaba el 40% del total de beneficios empresariales mientras que su proporción respecto al PIB apenas alcanzaba el 7%.
El carácter oligopólico que tiene el sector financiero en algunos países facilita la identificación de las operaciones.
El dinero se recaudaría en las Bolsas de Valores, en las instituciones financieras y a través de las Cámaras de Compensación, totalmente privadas en la actualidad. Esto requiere la creación de una institución global que se encargue de recibir las cantidades recaudadas y gestionar su uso con transparencia y rendición de cuentas.
Debe ser obligatoria la certificación de todas las operaciones realizadas "fuera de contabilidad" (over-the-counter) para evitar la evasión en el pago del impuesto.
¿Qué hacer con el dinero recaudado? Este es un asunto que debe ser debatido públicamente para identificar las prioridades que determine la ciudadanía en todo el mundo.
Posibilidades a debatir:
1. al principio debería usarse el dinero para restituir las ayudas que se otorgaron al sector financiero para paliar la crisis (un 15% del PIB en la UE)
2. Gran Bretaña y Alemania podrían tener una parte fija, porque las ¿ partes de las transacciones se hacen en Londres y Frankfurt . Una parte podría ir al país donde se realiza el intercambio, otra parte podría ir a los países donde se originó la transacción.
3.  una parte creciente debería ir a instituciones supranacionales como la ONU para proyectos supranacionales como el cuidado del medio ambiente y la erradicación de la pobreza (en este sentido, el ITF engloba la Tasa Robin Hood)
4.  Es necesario que los ingresos generados se administren de manera responsable y con rendición de cuentas.
¿Se puede evadir el impuesto a las transacciones financieras (ITF)? El ITF debe implantarse, y mucho mejor si no es aisladamente.
La autorregulación ineficiente de los llamados "mercados financieros" debe ser sustituida por una supervisión y regulación de las instituciones financieras y los instrumentos financieros, causantes de la crisis.
La regulación y los impuestos como el ITF son complementarios; no alternativos. Y ambos son complementarios con la supresión de los paraísos fiscales. Entre tanto, los agentes financieros localizados en paraísos fiscales que no aplicasen la ITF deben ver denegado el acceso para operar en los países con ITF.
Para atenuar la huida de fondos de áreas con ITF a otras sin él hay que introducir un impuesto sustitutorio del ITF, tipo arancel, que encarezca cualquier transferencia de fondos a un país no ITF. Esto permitiría una aplicación progresiva del ITF basándose en la experiencia de los "países precursores".
Los Bancos Centrales deben crear mecanismos de coordinación global para supervisar los movimientos de capitales.
En todo caso, el hecho de que un impuesto se pueda evadir no es argumento par no implantarlo ¿existe algún impuesto que no tenga evasión? Lo que hace falta es reforzar los mecanismos de inspección tributaria.
¿Quiénes se oponen? ¿Quiénes están a favor?Se oponen: A) los gobiernos de los países que concentran la gran parte de las transacciones financieras: el gobierno de los EEUU, defendiendo los intereses de Wall Street; y el gobierno del Reino Unido, defendiendo los intereses de la City londinense ( el 15% de su PIB pertenece al sector financiero); B) los Ministros de Economía en general, defendiendo los intereses estratégicos del capital. C) algunos Estados como Suecia ( por experiencias internas negativas) y ex países del Este europeo que favorecen políticas liberales. D) grupos mediáticos como The Economist, New York Times y Financial Times.
La apoyan grupos de la sociedad civil de todo el mundo, organizaciones sindicales de todo el mundo, diversos partidos de izquierda y algunos Parlamentos europeos..

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