martes, 21 de septiembre de 2021

YO Y LOS VOLCANES


En mi niñez eran frecuentes los relatos de mi madre relativos al volcán de San Juan (1949) cuando ella tenía 13 años. No eran relatos relacionados con un espectáculo de la naturaleza o algo así. Ella lo que básicamente expresaba era el miedo que sintió antes y durante la erupción y el dolor por aquellas personas que perdieron sus propiedades sepultadas por las coladas de lava. Un pajero que tenían mis abuelos cerca del cementerio de El Paso que llamaban La Crisanta sirvió durante un tiempo para acoger a una familia de Las Manchas que había perdido su casa. 

Casi con la misma edad de mi madre me tocó vivir la experiencia de ver y sentir un volcán. Me refiero al volcán de Teneguía (1971) que se formó en un lugar más alejado que el de San Juan, en el municipio de Fuencaliente.  Antes de la erupción viví en carne propia los temblores de tierra, especialmente uno en el que estaba en clase en el Instituto Eusebio Barreto de Los Llanos de Aridane en el que durante unos segundos el edificio se movió de una manera que todavía recuerdo con inquietud. Mi madre recordaba otra vez con temor el volcán de 1949 hasta que se cumplieron sus presagios y estalló el volcán en Fuencaliente en una zona despoblada y cercana al mar que provocó pocos daños materiales, aunque si hubo un fallecido en el mar, creo que por la inhalación de los gases de la lava en contacto con el agua. El volcán se transformó en un espectáculo que durante más de 20 días atrajo a multitud de visitantes. Yo fui una noche y la verdad es que es un espectáculo inolvidable. En esta época encontré un libro de mi padre sobre el volcán de San Juan "La erupción del Nambroque" de los ingenieros José Romero y Juan Mª Bonelli que fue lo primero que leí sobre vulcanología (el libro lamentablemente se me ha perdido, aunque he encontrado una versión digital).

Recorrí por primera vez la ruta de los volcanes de La Cumbre Vieja de La Palma en una excursión que organizó el grupo ecologista Adijirja en 1983. Desde entonces he recorrido este mágico lugar varias veces. En una caminata guiada que organizó el ayuntamiento de El Paso en 2013 (los guías eran Jorge Pais y Carlos Cecilio Rguez) desde las cabañas de El Refugio de El Pilar hasta San Blas (Las Manchas) pasamos por las cercanías de la actual erupción en Cabeza de Vaca. En fin, que como todo canario, los volcanes siempre han estado presente en mi vida. En Costa Rica tuve la ocasión de percibir como los volcanes activos formaban parte del paisaje y apenas despertaban inquietud en la población. El volcán Arenal estaba muy próximo a varios pueblos y dormí casi en sus faldas. Otro volcán activo que visité y que hace poco ha entrado en erupción es el Rincón de la Vieja.

Sin embargo, el nuevo volcán de La Palma me ha trasladado de nuevo a los relatos de mi madre para dejar de lado la parte de espectáculo o de "devoción a la naturaleza" que tiene una erupción volcánica y sentir el temor que provoca un fenómeno natural de esta magnitud y el dolor de las personas afectadas que viven en una zona donde nací y donde se encuentra la casa de la familia. Un núcleo urbano como el de Todoque está siendo arrasado en estos momentos por la lava y el barrio donde nació mi abuela materna, Tacande, ha sido evacuado por la proximidad de la nueva boca que se abrió anoche. Las casas que pueden desaparecer pueden estar en torno al millar, sin contar que todavía se pueden abrir nuevas bocas. La zona platanera más rica de la isla ha quedado incomunicada y no se sabe cuanto va a durar esto. Solo cabe felicitarnos porque aún no hay ninguna víctima humana.

Ahora, es el momento de la solidaridad y el apoyo institucional y ciudadano a La Palma. Espero que sepamos estar a la altura de las circunstancias.

lunes, 20 de septiembre de 2021

TERESA

Mi madre, Teresa y Berto en El Pino de La Virgen (año 2004)

Anoche nos dejó Teresa. Era prima hermana de mi madre pero creo que más hermana que prima... Desde que regresó de Venezuela ha estado presente permanentemente en mi vida y hoy su muerte me ha llevado al recuerdo de mi madre por el fuerte vínculo que las unía y porque de alguna manera, siento que hoy se está produciendo un reencuentro entre ellas en alguna dimensión de la existencia que soy incapaz de expresar y de comprender plenamente.

Mientras los restos de nuestro pasado se desmoronan lentamente con la pérdida de seres queridos, hoy también en La Palma, con la fuerza de un volcán, emerge el poder de la naturaleza que nos recuerda que la impermanencia manda en todo el universo pero que todo impulso destructor es seguido por otro constructivo. Ese es el consuelo que nos queda a los vivos cuando alguien de nuestro entorno desaparece... En cualquier caso, como piensan en México y en otros lugares, los muertos mientras son recordados permanecen vivos. 

Teresa, te recordaremos.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

ESCUELA SINDICAL DE INVIERNO

 


La semana pasada murió Argelio Brito, un palmero afincado en Gran Canaria con el que coincidí en CCOO Canarias en donde llegó a ser Secretario General de la Federación de Comercio de este sindicato. Buscando algún testimonio gráfico que atestiguara nuestra coincidencia en las tareas sindicales, encontré esta foto de la Escuela de Invierno de Comisiones Obreras Canarias celebrada en La Palma desde el 29 de enero hasta el 1 de febrero de 1996. Argelio está justo en el centro de la fila superior y en la foto hay varios compañeros que también ya han fallecido: Félix Díaz, Pedro Martínez, Carmelo Jorge, Carmelo Pérez, Ignacio Quintero, Julián Gallo, Carmelo (Metal Gran Canaria), Luis Serichol e Ignacio Jiménez. 

Esta Escuela de Invierno se celebró gracias al empeño del entonces secretario de formación del sindicato, Valentín Hernández Vaquero, y pese a las adversidades metereológicas que impidió el desplazamiento de la mayoría de los ponentes, se llevó a cabo gracias a que dos de ellos, José Mª Fidalgo y José Luis Rivero, lograron llegar a la isla, al igual que la mayoría de los dirigentes sindicales inscritos como asistentes. Durante tres días nos centramos en el análisis de estos dos bloques temáticos: "El futuro del estado del bienestar" y "El empleo en Canarias" en La Casa Massieu de Tazacorte, con la isla aislada por una tormenta que llevó a cerrar el aeropuerto durante dos días y con el complemento de unas "jornadas nocturnas" inolvidables en un bar karaoke de Puerto Naos que abría expresamente para nosotros por la noche.

Ahora 25 años después, la pérdida de un compañero me ha llevado a rememorar este evento para traer a mi vida la presencia de los que se han ido y reafirmarme en la validez de la militancia sindical y el valor de la formación. 

miércoles, 1 de septiembre de 2021

EN LA MARESÍA


Un documental sobre mujeres y hombres que viven o han vivido en Bajamar y que se han dedicado a la creación literaria, además de sus respectivos quehaceres profesionales. Se tratan de Lolín Rios, Wladimiro Pareja, Carmen Toral, Quintín Alonso, Paco Alcaraz y Ernesto García. Lolín y Wladimiro son mis suegros pero este último nos dejó recientemente (el pasado 4 de mayo). 

Parece que "la maresía" ese regalo que el océano le hace a Bajamar ha alentado la creatividad que alimenta los escritos de los personajes que protagonizan el documental y de otros escritores conocidos como Rafael Arozarena, Alejandro Cioranescu, Ernesto Delgado y Fermín Higueras. Supongo que que ese aliento también lo recibió el poeta argentino Hamlet Lima Quintana durante los años en que estuve viviendo en Bajamar, huyendo de la dictadura militar de su país y al que me he referido en otra entrada de este blog.