martes, 23 de agosto de 2022

REBELDES CON CAUSA

 

Activistas paralizan las obras de la urbanización del Puertito de Adeje (11-08-2022)

Leyendo el libro de Naomí Klein y Rebecca Stefoff "Como cambiarlo todo" (una guía esencial para proteger el planeta) he constatado la existencia de un activismo juvenil que está impulsando diversos movimientos de resistencia frente al cambio climático y al cercano colapso medioambiental que no se resignan a dejar las cosas como están y que reclaman nuevos políticos y sistemas económicos que envueltos en nuevos valores y tomando decisiones basadas en la justicia y en el bien común a escala planetaria. Son movimientos que buscan cambiar nuestra forma de pensar y abandonar el pensamiento dominante que prioriza los mercados y los beneficios por encima de la gente, el resto de los seres vivos y del planeta. 

Ese impulso juvenil que nutre de nuevos ánimos a la resistencia social frente al desarrollismo desaforado que está convirtiendo nuestras islas en santuarios de cemento, asfalto y basura, lo podemos encontrar en las dos últilmas movilizaciones que se están llevando en Tenerife contra la construcción de un hotel en la playa de La Tejita y contra la urbanización del Puertito de Adeje.

El fetiche del crecimiento constante y la amenaza del desempleo y la pobreza sirven de parapetos en los que se refugian los verdugos y las víctimas. Pero de nada vale esconder la cabeza bajo el ala: las escenas de nuestras zonas turísticas convertidas en desiertos urbanos durante el confinamiento de la pandemia del COVID anticipan lo que puede pasar en estas islas de manera permanente ante futuras situaciones de colapso planetario cada vez más próximas y probables, si no hacemos algo al respecto. 

Necesitamos parar esta forma de actuar sobre nuestro territorio y de generar riqueza. En Baleares acaban de aprobar una moratoria turística que prohíbe desde ya la creación de nuevas plazas turísticas. Urge plantearnos un debate sobre la capacidad de carga de un territorio limitado como las Islas Canarias y la conveniencia o no de una Ley de Residencia. El necesario cambio de nuestro modelo productivo no es algo que se puede hacer por decreto. Pero si se pueden ir dando pasos para avanzar a un decrecimiento en el número de turistas que nos visitan pero apostando por la diversificación de la oferta turística y la captación de nuevos visitantes que no se limiten solo al consumo de sol y playa. Necesitamos una apuesta decidida por las energías límpias y renovables que nos acerquen a la autosuficiencia y nos liberen de la limosna del REF que incluye el sobrecoste de la generación de la energía eléctrica en Canarias en el recibo de la luz que pagan todos los ciudadanos de Estado Español. La posibilidad del colapso hídrico en las islas no es desdeñable y no podemos seguir confiándolo todo en las plantas potabilizadoras. Quizás como propone Ben Magec se haga necesaria una nueva Ley de Aguas que esté presidida por el principio del bien común y la sostenibilidad. La pandemia puso en su justo valor las actividades productivas de los sectores agrícola y ganadero y de los servicios públicos. El aumentar nuestra autosuficiencia alimentaria que puede generar nuevos empleos a la vez que permite mejorar la salud de los habitantes de las islas y reducir la contaminación derivada del consumo de productos foráneos, es otro de los ejes claros que deben orientar ese necesario cambio de modelo productivo. 

Veo que los jóvenes implicados en las movilizaciones a las que he hecho referencia, tienen claro muchos de estos planteamientos. Espero que su entusiasmo nos arrastre a los que pertenecemos a otras generaciones y retomemos las ansias que nos llevaron a muchos a luchar por un futuro mejor.  


lunes, 8 de agosto de 2022

MEMORIA DEMOCRÁTICA

 

El pasado 14 de Julio, el Congreso de los Diputados aprobaba la Ley de Memoria Democrática que, a mi juicio, supone un avance en el reconocimiento de las víctimas del franquismo, tanto en sus inicios (la guerra civil provocada por el intento de golpe de estado de 1936) como durante la dictadura (1939-1977) e incluyendo los desmanes del aparato franquista durante los primeros años de la democracia (1978-1983). Con esta norma se subsanan algunas de las insuficiencias de la anterior ley de memoria histórica.

Tanto la anterior Ley de Memoria Histórica como esta nueva ley de Memoria Democrática han sido rechazadas por la derecha. El principal argumento esgrimido ahora es que ha sido consensuada con EH-Bildu, aunque desde el digital de extrema derecha El Debate se esgrimen razones "tan contundentes" como que se ha hecho para satisfacer las fobias de rojos acomplejaditos, separatistas, republicanos y otros especímenes de mal vivir, atreviéndose a invadir unas competencias que son prerrogativas reales como la de dar y quitar títulos nobiliarios. También desde sectores próximos al PSOE se ha impulsado el rechazo de esta ley porque se critica que la misma se comprometa a investigar las vulneraciones de los derechos humanos cometidos en el periodo comprendido entre 1978 y 1983, cuestión que fue decisiva para que EH-Bildu apoyara la ley. También consideran que se desmerece la ley de amnistía de 1977, en contra del parecer de los nacionalistas catalanes y gallegos y otros sectores de izquierda que consideraban que la ley mantiene vigente la amnistía de 1977 y lo que procedía era derogarla.

Los principales claves de esta ley son:
  1. Redefinir el concepto de víctima.
  2. Impulsar la búsqueda de personas desaparecidas.
  3. Facilitar el acceso público a documentos del franquismo.
  4. Reconocer algunos lugares vinculados a la memoria democrática (como por ejemplo, el Valle de los Caídos que pasa a llamarse Valle de Cuelgamuros).
  5. Reconocer el papel de las mujeres en la lucha antifranquista durante la Guerra Civil y la Dictadura.
  6. Investigar los crímenes cometidos más allá de 1978 (hasta 1983).
Partiendo de la consideración de que esta ley supone un avance en este tema tan sensible para los que consideramos que la memoria democrática es fundamental para enterrar definitivamente la dictadura franquista y evitar los errores del pasado, también es preciso reconocer sus insuficiencias. Particularmente me preocupa el hecho de que un tema del que ya me ocupé en otro artículo, los bienes expoliados por el franquismo, siga pendiente de solución aunque la ley deja la puerta abierta a futuras medidas reparadoras:"se hará, además, una auditoría y un inventario de la incautación de bienes de represaliados por parte del régimen franquista. Una comisión técnica estudiará las medidas de reparación de carácter económico derivadas de las incautaciones realizadas por el franquismo".

Una última consideración tiene que ver con la visita que hice recientemente al Museo de Aljube de Lisboa (museo de la resistencia y la libertad) dedicado a la historia y la memoria de la lucha contra la dictadura salazarista y la resistencia por la libertad y la democracia. Tal como escribe Pepa Blanes en su artículo "El museo de la Memoria Histórica que merece España está en Portugal", creo que este museo puede servir de modelo para que se tomen iniciativas similares al calor de la nueva ley de memoria democrática. Al menos, me gustaría que en mi tierra, Canarias, en el futuro hubiera un museo de la resistencia antifranquista y la libertad.