miércoles, 18 de febrero de 2026

CUBA EN MI CORAZÓN

 

Dieciocho días en Cuba (1996)

Mi abuelo materno Emiliano, emigró varias veces a Cuba a principios del siglo pasado. Eso le permitió terminar la casa familiar en El Paso y aprender todo lo relacionado con el cultivo del tabaco. En mi casa de La Palma hay un cofre de madera de cedro cubano que utilizó mi abuelo como maleta para traer sus cosas de Cuba.

Rosendo Ramos, "Ramito" fue mi peluquero de la infancia. Su barbería estaba en una casa ya desaparecida cercana al cruce de las actuales calles Salvador Miralles y Fermín Sosa Pino de El Paso. Era conocido por sus ideas comunistas y en plena dictadura, las tertulias de la barbería suponían un pequeño foco de libertad. Allí empecé a oír hablar de unos barbudos que se habían hecho con el poder en Cuba y de un tal Fidel, al que Ramito se refería con gran admiración. Creo que también habían algunas revistas con los barbudos y Fidel. 

En los años 70 empecé a militar en la organización del Partido Comunista en la Universidad de La Laguna. La Revolución Cubana, Fidel y el Che se convirtieron en unos de mis referentes emocionales e ideológicos que encontró su banda sonora en un concierto en la Plaza de Toros de Santa Cruz de Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, el 23 de marzo de 1977 y en otro posterior concierto de Carlos Puebla y Los Tradicionales.

Así pues, Cuba siempre ha estado en mi corazón, más allá de las actuales afinidades ideológicas. Pero me faltaba pisar la tierra cubana y un personaje inolvidable, Manuel Trujillo "Pollo de la Barranquera" con el que compartía militancia en CCOO Canarias, me animó y facilitó una visita a la isla caribeña en 1996. Manolo llevaba ya algún tiempo viviendo en Cuba, aunque venía frecuentemente a Gran Canaria. Yo quería ir por mi cuenta, huyendo de los canales establecidos para los turistas y él me facilitó los contactos necesarios para estar un par de semanas en La Habana (la casa de una familia en el Barrio del Vedado y un chófer con su coche particular).

El 9 de agosto de 1996, en un avión de Cubana de Aviación salí desde el aeropuerto de Gando rumbo al Aeropuerto José Martí de La Habana. Las ocho horas de vuelo estuvieron salpicadas por los comentarios alarmistas de un pasajero cercano que me hizo dudar que llegara sano y salvo a Cuba. Hizo un recuento detallado de todas las posibles fallas del avión de fabricación rusa donde estábamos (antigüedad, mantenimiento, etc.) y cuando hicimos una escala para repostar en el Aeropuerto de Varadero, empezó a comentar, sin inmutarse, que aquello estaba prohibido por la IATA y que podría explotar el avión con todos nosotros dentro.


En el aeropuerto me estaba esperando la persona con la que había quedado el Pollo, un chico muy amable llamado Willy que me llevó a la casa de Favio y Marlene en el barrio habanero de El Vedado. Fue impactante la primera impresión de las calles donde el coche de Willy avanzaba, sorteando todo tipo de vehículos móviles (bicicletas, motos, carretas tiradas por animales, coches de los años 50,...). Los siguientes días, Willy me llevó a los sitios clave de La Habana y pudimos salir a los alrededores: Playas del Este y Salto de Soroa. Pero el coche de Willy se averió y ya me quedé sin un medio de transporte particular y a mi total disposición.

En esa época, yo era Secretario de Organización de Comisiones Obreras Canarias y aunque mi viaje era totalmente privado, no me pude librar de las "acciones de solidaridad" obligadas por mi vinculación al sindicato. Manolo Trujillo me dio una bolsa con bolígrafos para el Ministerio de Relaciones Exteriores. Allí me recibió María Mederos que había sido Cónsul de Cuba en Las Palmas. Quique, un médico que en aquella época llevaba la Fundación Paz y Solidaridad Canaria, vinculada al sindicato, me dio otra bolsa con jeringuillas desechables y otros materiales médicos que llevé al Departamento Maxilofacial del Hospital Hermanos AmeijeirasEl Pollo también me gestionó una reunión con el compañero que llevaba el área geográfica donde se encuentra Canarias de la Secretaría Internacional de la Central de Trabajadores de Cuba. Estuve hablando un buen rato con esta persona sobre el papel de la Central en las relaciones laborales y las distorsiones que el turismo estaba provocando en las mismas (las cartillas de racionamiento y salarios muy bajos en relación al cambio en dólares, coexistían con el trabajo en el sector turístico donde un trabajador ganaba más con las propinas en divisas que un ministro o el director de una importante empresa).

En esa época, uno de los alimentos más cotizados por la población era el pollo. Cerca de donde vivía había un paladar, los restaurantes cubanos autorizados tras la apertura al turismo que se llevó a cabo para hacer frente a las penurias del "periodo especial". Los dueños de estos establecimientos tenían que hacer frente a una serie de limitaciones (número de mesas,...) y a la incertidumbre de como se iba a cerrar el debate abierto en ese momento sobre el papel de la iniciativa privada en la economía de la isla. Lo cierto es que yo comí muy bien esos días a base de arroz con frijoles y tostones y filetes de langosta a un coste muy bajo. También tenía cerca una especie de mercado popular donde podía comprar fruta a unos precios irrisorios.

Otro de los elementos fundamentales de la vida en Cuba es la música. Fui varias veces al Café Cantante. Recuerdo a un cantante que actuaba allí frecuentemente y se llamaba Tatica. En la mítica sala Bolero Dos Gardenias pude disfrutar de una "descarga" en la que varios cantantes interpretan diferentes temas durante un buen rato. Omara Portuondo era una de las habituales artistas que pasaban por allí, pero esa noche no estaba. En ese momento, el cantante más oído era Manolín "El médico de la salsa" que estaba "arrasando" con su tema "La Bola". Lo vi en directo en el Palacio de La Salsa.

Alguna vez estuve hablando de la situación de la isla con los dueños de la casa. Habían pasado recientemente por el llamado "periodo especial" tras el colapso de la Unión Soviética en 1991 y el recrudecimiento del embargo norteamericano en 1992. Recuerdo una conversación de los dueños con unos amigos en la que uno de ellos contaba como llevaban un tiempo sin luz y una noche de calor asfixiante en la que no podía dormir, empezó a gritar contra el régimen y Fidel. Teniendo en cuenta que yo no podría dormir allí sin un ventilador, lo comprendí. También me llamó la atención la sobriedad con la que tenía que vivir la familia que me acogió. El patriarca de la familia había sido práctico del puerto de La Habana y ya estaba jubilado. Su hijo era médico en un hospital al que iba todos los días en bicicleta. Su nuera trabajaba en un Instituto de Investigación. Lo que yo le pagué por los días que me alojé con ellos, creo que era más de lo que ingresaban en un año.

El 22 de agosto tenía previsto regresar a Canarias pero en el aeropuerto me llevé la desagradable sorpresa de que tenía que haber confirmado el vuelo varios días antes. Tuve que hacer este trámite y regresé el 26 con la correspondiente caja de ron Matusalén. Para mi sorpresa, dada la seguridad que percibí en las calles de La Habana, un año más tarde, una serie de atentados con bomba tuvieron lugar en algunos hoteles de La Habana organizados por terroristas anticomunistas. Falleció un turista italiano y otros 11 resultaron heridos.

Si, llevo a Cuba en el corazón y me duele lo que en estos momentos está sucediendo en la isla como consecuencia del bloqueo medieval ordenado por Trump. Es el último episodio de una larga lista de agresiones imperialistas a un pueblo que en 1959 cometió el error de apoyar una revolución que acabó con el dominio colonial de los EEUU. Confío en que también con el corazón se puede hacer frente a los que con la fuerza bruta se creen que lo pueden conseguir todo. Confío en que eso que llaman derecho internacional pueda frenar un poco al Imperio. Confío en que la Solidaridad con Cuba haga justicia a un pueblo que lleva muchos años dando contenido a eso que llaman "solidaridad internacionalista".





https://www.canarias7.es/canarias/gran-canaria/telde/pollos-barranquera-legado-20220925210252-nt.html

https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pollo-barranquera-muere-luchador-lucha-canaria-continua_129_9143078.html

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